Los clientes se quejan a la hora pico y nadie sabe decir por qué. Todo empieza con una reunión para entender dónde duele. Sin vender nada todavía.
Documentamos tu red en profundidad: topología, tráfico, equipos, configuraciones. No se opina sobre lo que no se midió.
El enlace entre la OLT y la administración de clientes trabaja al 92% en hora pico. Y todo el tráfico sale por un único camino: sin redundancia, un corte te deja a oscuras.
La solución se dibuja sobre tu propio mapa: un enlace paralelo donde satura, y un camino redundante que respeta el firewall. Con costo cerrado, plazo y entregables.
Aprobás y la palabra queda por escrito. Ni una promesa de más, ni un costo sorpresa después.
Lo punteado se vuelve sólido exactamente donde estaba el problema: capacidad en el acceso, redundancia en la salida. Cada hito se verifica contra el documento aceptado.
Un paquete de datos cruza la red de punta a punta: de la casa del abonado al borde, pasando por donde antes saturaba. Eso entregamos.
Midiéndolo en hora pico: en este caso trabajaba al 92 por ciento, y las quejas de los clientes eran el síntoma, no el diagnóstico.
Un segundo camino de salida que entra en juego ante un corte; debe pasar por el firewall y NAT porque todo el tráfico real pasa por ahí: una redundancia que los esquiva no sirve.
Depende del relevamiento, pero el plazo se define por escrito antes de empezar, con hitos verificables contra lo firmado.