Cada consulta de tus abonados viaja afuera, y la experiencia de navegación depende de un DNS ajeno. Todo empieza con una reunión para entender dónde duele. Sin vender nada todavía.
Medimos a dónde van hoy las consultas DNS, cuánto tardan y qué pasa cuando el DNS de terceros tiene un mal día. No se opina sobre lo que no se midió.
Cada página que abren tus abonados arranca con un viaje de ida y vuelta fuera de tu red. La latencia la pone otro, y el control también lo tiene otro.
Un resolver con cache dentro de tu propia red: las consultas repetidas se responden ahí mismo, y las demás salen una sola vez. Menos latencia percibida, más control operativo.
Aprobás y la palabra queda por escrito. Ni una promesa de más, ni un costo sorpresa después.
El resolver entra en producción y los abonados migran por etapas. Cada hito se verifica contra el documento aceptado.
La consulta de un abonado se responde dentro de tu red, en una fracción del tiempo. La navegación se siente más rápida porque empieza más rápido.
Para que las consultas repetidas de los abonados se respondan dentro de la red, en una fracción del tiempo, en vez de viajar a un DNS de terceros en cada página que abren.
Sí: la navegación empieza por la resolución DNS, y si esa primera etapa se responde localmente, toda la experiencia se siente más rápida.
Hoy tu servicio entero lo hereda; con un resolver propio, la mayoría de las consultas ni salen de tu red.