Con 2 a 8 IPs públicas por peer, cada abonado nuevo es un malabar. Todo empieza con una reunión para entender dónde duele. Sin vender nada todavía.
Relevamos cuántas IPs públicas tenés realmente, cómo están repartidas y cuánto crecimiento aguantan. No se opina sobre lo que no se midió.
Un puñado de IPv4 públicas para toda la red: el crecimiento está topeado por un recurso que ya no se consigue. Y compartir IPs sin registro es un problema judicial esperando fecha.
CGNAT bien hecho para multiplicar abonados sobre las mismas IPs, más un servidor ipflow que registra cada sesión traducida. Cuando llegue un oficio judicial, la respuesta ya existe.
Aprobás y la palabra queda por escrito. Ni una promesa de más, ni un costo sorpresa después.
El CGNAT entra en línea y el ipflow empieza a registrar desde la primera sesión. Cada hito se verifica contra el documento aceptado.
Un paquete sale traducido y su sesión queda asentada. Crecés sin comprar IPs que no existen, y con la trazabilidad judicial resuelta.
CGNAT bien implementado permite que miles de abonados compartan las mismas IPs públicas; el crecimiento deja de depender de comprar direcciones que ya casi no se consiguen.
Al revés: el riesgo es hacer CGNAT sin registro. Con un servidor ipflow que asienta cada sesión traducida, cuando llega un oficio judicial la respuesta ya existe.
Un colector que registra los flujos y las traducciones del CGNAT, de modo que se pueda responder qué abonado estaba detrás de una IP pública y un puerto en un momento dado.